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Crónica Weezer en Chile: Thank God For Weezer

Posiblemente, el 24 de Septiembre de 2019 quede marcado para más de 10 mil personas en sus corazones como una de las fechas más importantes de sus vidas. Claro, porque Weezer, una de las bandas de rock alternativo más importantes del último tiempo, hacía su debut en Chile precisamente para esa fecha y, nosotros como WikiRock, tuvimos la oportunidad de poder presenciar este evento y cubrirlo como prensa. 

La fiesta arrancó temprano con los nacionales Protistas que, si bien, no lograron conectarse con toda la gente presente a la hora que ellos tocaron (20:15 aprox), sirvió bien para amenizar el rato con su indie rock con el que ya llevan más de 10 años en la escena chilena, con experiencia incluso en grandes festivales como Lollapalooza y el SXSW, que se realiza en Austin, Texas. Haciendo un rápido recorrido por su discografía, la banda liderada por Álvaro Solar agradeció a todo el público que se dio cita temprano para poder verlos a ellos y por supuesto, al plato principal, Weezer. Con más de media hora sobre el escenario del Movistar Arena, la banda se ganó cálidos aplausos de parte del respetable que ya se ponía ansioso.


Con una puntualidad británica, la W gigante que sirvió de telón para esta velada comenzó a iluminarse mientras las luces del recinto se apagaron. De fondo, sonaba ya un reconocible videoclip: era 'Buddy Holly', con la misma presentación del gerente del bar ambientado en los años 50 que dio inicio a toda una algarabía total en el sector de cancha que no vio respiro durante toda la canción. Era un sueño esperado por 25 años para algunos, que recién se empezaba a cumplir y vaya manera de lograrse, puesto que el sonido estaba a un volumen potente, pero sin dejar sordo a nadie y con una claridad que ya la quisieran varios sobre el escenario y en el PA.

Con una tranquilidad y frescura abismal, Rivers Cuomo nos saluda en un perfecto español (tal como hace años twitteó que unas empanadas lo harían sentir menos raro) y sigue con 'Beverly Hills', otro tremendo hit de Weezer que, si bien trajo un escenario reducido sólo a un juego de luces y la W antes mencionada, no parecía ser necesario ningún otro adorno como pirotecina ni mucho menos cambios de vestuario, porque el cuarteto estadounidense está tan bien compenetrado, que arriba del escenario sólo la pasan bien. 
Si hay algo que esta banda tiene de sobra, son clásicos. Y aún así, se dan el lujo de versionar a otros grupos que marcaron distintas épocas y lo hacen de una manera tan respetuosa que su álbum de covers conocido como ''The Teal Album'', lanzado este año, fue un éxito. Es por esto que pegada a 'Island in The Sun' con varios en cancha bailándola como un lento, funcionó tan bien 'Take on Me', original de la banda noruega a-ha. Esta versión, con un vídeo ya bastante viralizado a la fecha, cautivó a muchos con la simpleza llevada a casi una ternura para interpretarla de gran forma y, sinceramente, puede considerarse uno de los puntos más altos de la jornada, siendo que ni siquiera es canción de Weezer. 

Una 'Situación Perfecta' es lo que se vivía en el Arena, con temas que pasaban tan rápido
frente al público que, si cuentan que tocaron 21 canciones en total, parece mentira porque sólo fueron 80 minutos de concierto. Incluso, mientras tocaban 'Happy Together' de The Turtles, Scott Shriner, el bajista de la banda, comienza con las primeras notas de 'Longview', clásico de Green Day. Es increíble cómo se puso a saltar la gente para este momento: todos vueltos locos cantando el coro del corte de ''Dookie'', uno de los álbumes más recordados de la década de los 90s. 'In The Garage' fue una de las más coreadas de la noche, pero aquí hay que ser sinceros, la gente quedó maravillada ante el hecho de que tocaran casi de manera íntegra el 'Blue Album' de 1994, así que cada corte ejecutado de ese disco, fue celebrado de gran manera. Después de esto se vino el único tema nuevo de la noche, 'The End of The Game', lanzada hace dos semanas como single de ''Van Weezer'', un disco mucho más ligado al Hard Rock y, obviamente, con influencias de Van Halen hasta en el nombre que sería lanzado el 15 de mayo del próximo año. 
'Hash Pipe', 'My Name is Jonas' y 'Pork and Beans' fueron algunas de las siguientes canciones, con un cuarteto que no paraba excepto por intervenciones en español de Rivers Cuomo, incluso un 'Olé, olé, Weezer, Weezer'. De verdad, pudo haber dicho cualquier cosa y habría sido celebrada a rabiar, porque cada una de las más de 10 mil almas, estaba en éxtasis. 'Africa' de Toto, fue la encargada de cerrar por primera vez el concierto y, tal como toda la noche, los covers se roban la película a pesar de que los clásicos propios de la banda brillen de manera apoteósica. Quizás, porque tal como puse un poco más arriba, se ejecutan con tanto respeto, que es un agrado escucharlas en vivo. 
Con una corta pausa, el cuarteto se reúne frente al micrófono principal, donde varios por primera vez tuvieron una vista en primer plano de Patrick Wilson, baterista que junto a Rivers, Scott y Brian Bell, interpretaron una versión a capella de 'Buddy Holly' que, lamentablemente, se escuchó un poco bajo para la gente que estuvo más cerca del escenario, pero gracias a que mucha gente prefirió escuchar el momento en vez de corearla a todo pulmón, logró disfrutarse de igual forma.
Brian Bell, el silencioso guitarrista, siempre haciendo la pega, tomó todo el protagonismo posible con el cover a 'Paranoid' de Black Sabbath, poseído por Ozzy Osbourne y con varios en el público saltando. Cabe mencionar que mucha gente no conocía esta canción, algo que realmente me sorprendió, sabiendo que es un clásico de todos los tiempos de lo que es la música moderna, aunque igual sirvió para hacer saltar al respetable.
'Say It Ain't So' fue el punto final de una jornada que ojalá hubiese sido eterna, un concierto tan agradable para cualquier tipo de público que fue cautivador. La felicidad de un cuarteto consolidado hace años sumado a la cantidad de clásicos propios y versionados hizo que cada persona dentro del Movistar Arena se fuera contenta a sus casas. A estas alturas, sólo queda agradecer a las deidades (y a la productora) que correspondan por haber permitido este mágico debut en tierras nacionales esperado por miles y que por fin, se haya cumplido un sueño tan lejano. Esperemos no se demoren otros 25 años en volver. Quien sabe si tenemos a Van Weezer rompiéndola en un par de años por estos lados, con la misma energía que en Rivers Cuomo y compañía, parecen inagotables.

Samuel Víctor Acevedo
Fotografías por Carlos Müller.










Crónica Weezer en Chile: Thank God For Weezer Crónica Weezer en Chile: Thank God For Weezer Reviewed by samuel.acevedo on septiembre 25, 2019 Rating: 5
     
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